Cotidiana catarsis



Se me ha estropeado el centro de planchado (¡menudo pareado!) y, con él, los planes que tenía para esta mañana. Son las 13:36 h y tengo muuuuuucho sueño (otra noche sin dormir y no sé cuántas van...) Continúo de baja; simplemente, no puedo trabajar.

Han pasado tres meses y sigo, literalmente, agotada. El embarazo tiene mucho que ver, no lo niego, y mi antigua enfermedad también ha aportado su granito de arena. Por mucho que me digan que el embarazo no es una enfermedad (afirmación que, naturalmente, comparto y defiendo), lo cierto es que, cuando has sufrido una enfermedad larga con anterioridad, no puedes evitar sentir de alguna manera una prolongación de lo vivido, con sus consiguientes miedos e incertidumbres.

Tener buena salud nunca estará suficientemente valorado. Tener fuerza, ganas, energía para afrontar las tareas cotidianas, es algo que envidio profundamente porque, lo que es ahora mismo, no está a mi alcance.

Y es que estaba muy quemada. Antes, incluso, de que Lentejita irrumpiera en mi vida y en mi cuerpo. Los motivos de esa quemazón eran muchos, pero creo que todos se resumen en uno.

Ese motivo es que he estado muy equivocada en mi forma de afrontar algunas situaciones y eso ahora me está pasando factura. He gastado mucha energía intentando solucionar problemas que no dependían de mí, que ni siquiera estaban a mi alcance. He creído que mi valor como persona dependía de ello, incluso cuando he conseguido un logro, por ínfimo que fuera, he creído ser feliz.

Y una no puede esperar para ser feliz a que lleguen los resultados, una tiene que ser feliz mientras despliega los medios y desarrolla los procedimientos, es decir, mientras recorre el camino. Tener la vista puesta sólo en la meta al final sólo servirá para que nos duelan los ojos de tanta fijación.

Es por eso que, mientras salgo del laberinto, mientras desayuno (dos veces, por Lentejita) y en momentos como hoy en que los planes saltan por los aires, vengo a escribir aquí y a leer lo que escribís vosotros. Es más que un simple desahogo: es una catarsis.



9 comentarios:

Pepe dijo...

¿Sabes cual es la gravedad de que se estropee el centro de planchado? Ninguna. Hoy en día cada cual viste como quiere, y si quiere ir arrugado, va arrugado. Así que repite aquello de "la arruga es bella" y cuídate, ¿vale?

Yo ya acabé la Trilogía Millennium. Ahora estoy con "Un mundo sin fin" de Ken Follett, después de leer "Los pilares de la Tierra", que debía ser el único ser humano que no lo había leido...

Inés dijo...

Laura, nos encanta tu catarsis! Al menos a mí!!

Yo no soy muy planchadora la verdad, planchamos lo justo y necesario y cada vez uno, jajaja!!

Por cierto Pepe, Los pilares va antes de Un mundo sin fin, lo digo por si quieres seguir bien el hilo de la historia...

Rocío dijo...

Vaya que si es una catarsis! No lo sabes bien. Escribir es como un purgante, al menos eso siento yo. Siempre he dicho que los fantasmas se matan mejor a golpe de pluma.

Un beso ;)

La sonrisa de Hiperión dijo...

Un fin de semana más me tienes paseando entre tus cosas. Siempre geniales. Buen weekend.

Saludos y un abrazo.

Encarni dijo...

Muchísimo ánimo Laura. En días como estos hay que ser fuerte y sacar impulso de donde no haya. Lo del centro de planchando, no es nada comparado con que tú estés bien. Y eso es lo realmente importante. Desayuna dos y tres veces, ¡las que haga falta! Esa lentejita te necesita llena de vigor. Hazlo por ella. Saludos y un abrazo.

P.D.: Me gusta leerte porque compartimos profesión y te entiendo perfectamente.

José Antonio del Pozo dijo...

Hola, Laura:venga, venga, arriba esos ánimos. Ya cada día es más largo que el anterior. Si al final hubo catarsis, lo del centro de planchado es ya menos.
Muy bonito blog, sí señora
Saludos bloggeros

fernando de arnáiz núñez dijo...

¡¡La verdad es que escribes muy bien!!, pronto verémos el día de tu triunfo , en un concurso de microrelatos on-line o en algo parecido.
Como se desprende del nombre de tu Blog ,tus facultades son de ver lo oculto ,incluso debajo de la tierra , por lo que podrías dedicarte a buscar pozos de agua en Conil o Chiclana ,por decir algún sitio en donde a veces se necesita aún....
Sí, en cambio, te puede servir para ir conociendo tu interior, tan Preciado y Precioso ,en ambos sentidos, por Tí y por Tú Niñ@.
Gracias por tu visita y un abrazo cariñoso.
Fernando

Laurita dijo...

Gracias a todos por vuestros consejos (Pepe, seguro que queda más de un ser humano por descubrir a Ken Follet)

Inés, yo también plancho lo justo y necesario pero, para una vez que me pongo con entusiasmo...

Gracias por alabar mi escritura, aunque es bastante descuidada.

Besos mil.

Luis y Mª Jesús dijo...

Evidentemente todo lo que cuentas te ha hecho madurar muchísimo.

No sabía que estabas de baja, aunque casi me alegro porque estoy convencida de que las tensiones del las clases no vendrían muy bien a tu lentejita.

No es una enfermedad pero puede cansar mucho.
Un besazo.

La película andaluza debe ser muy divertida, voy a intentar localizarla.