El arte de tejer





Tengo un hambre desaforada de puntos y vueltas. Cada vez que termino un diagrama, alzo las agujas para contemplar el efecto del dibujo. Admiro la simetría, pese a mi espíritu barroco (siempre se anhela lo que no se puede tener, ¿no?). Crece la labor y crecen las expectativas: nada puede fallar cuando se alcance la sisa; el hueco de la manga irá tomando forma gradualmente y se prolongará hacia los hombros, previo perfilado del cuello. Después... las mangas, llenas de escollos (más si se teje sin patrón, como alguna cabezota con diminutivo se empeña en hacer). El ensamblaje final de las piezas es cosa de días, porque se posterga, se procrastiniza (palabra que he aprendido hoy y que me pica el cuerpo por soltar en algún sitio), más aún en estos días de infernal sopor, en los que para nada apetece brindar el cuerpo a probarse estas piezas.


Por qué me gusta tanto tejer, todavía no lo sé con mucha certeza. Empecé hace tres años; poco después abrí este blog con la intención de convertirlo en una especie de plataforma para el intercambio de técnicas, patrones, y para hablar un poco de todo, a imitación de otros espacios que me inspiraron (Adijirja, Luisilla, Fifilota, Laurix y, por supuesto, Mae. Ellas han estado conmigo desde el principio de esta aventurilla virtual). Mi intención no ha quedado muy cerca de la realidad que ha acabado imponiendo sus leyes, y al final este lugar se convirtió en un cortijo de palabras que hospeda a quien quiera quedarse o invita a un refrigerio al que esté de paso. Volviendo a las razones sobre mi afición por el tejido, seguramente una de ellas es que no puedo estar quieta más de quince minutos. Algunos días me levanto y siento que podría estar tejiendo hasta la hora de acostarme.


Tejer es crear, y también es multiplicar lo que han creado otros. Es buscar la armonía entre los puntos, la simetría entre esquemas, la equivalencia en los números (de puntos, vueltas, etc), como cuando los antiguos músicos creaban melodías a partir de patrones numéricos o como los pintores renacentistas cuando distribuían los elementos de sus cuadros según la proporción áurea. Tejer es un arte.

23 comentarios:

violetazul dijo...

Ay!! cómo se nota que lo suyo son las letras!!! Qué bien dicho, y qué acertado!!
Yo siento lo mismo con las agujas en la mano, y muchas veces pienso que si no tejiera, estaría más loca de lo que puede que esté.
Sigo leyendo a Kafka Tamura, pero ya queda poquito!
Besos

jose alfonso dijo...

....seguramente una de ellas es que no puedo estar quieta más de quince minutos...
Me lo creo, me lo creo.
Seguro que mientras tejes, a veces, te levantas y anotas algo en un cuaderno cercano.
Un beso.

fifilota dijo...

¡Me encanta como escribes! ¡¡tienes un don!!

GINEBRA dijo...

Y en tu caso es un arte muy relajante. Tejedora que con dos agujas y un ovillo de lana hace magia y consigue crear una prenda única.
Oye, deberías tejerme una bufanda para el invierno:))
Besos
p.d. mi color preferido es precisamente el lila.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Vaya flipada, de verdad que esas cosas se hacen sólo con lana y agujas?? (y con arte, claro)


Saludos y un abrazo.

Mandarina López dijo...

Por supuesto que es un arte, no todo el mundo tiene esa facilidad. Y por lo que leo, la tienes tanto para eso como para combinar las palabras. Genial entrada, y genia blog.
Muchas gracias por tu opinión :)
Saludos!

Nanete dijo...

Durante el primer párrafo te he imaginado como en una película con la cámara girando a tu alrededor mientras escribes en el ordenador, cambiando de plano con sus consabidos desenfoques y de fondo en vez de la música de las teclas, la melodía de la agujas tintineando al chocar entre ellas.

Te sigo y te uno a mi lista de blogs.

mae dijo...

Siempre he pensado que el amor por la escritura está ligado al amor por todos los trabajos manuales, cuidadosos. Tú eres vivo ejemplo.

Luisilla dijo...

Gracias Laura. Yo si que he aprendido de ti, ni te imaginas cuánto! Ya te dije, que algún día iré a mi librería y compraré un libro escrito por ti. No me gusta dorarle la píldora a nadie, pero mis lecturas se guían por mi corazón, y si cuando leo mi músculo rojo no me dice nada, lo dejo aparte. Así, mi corazón me dice que siga adelante cada vez que escribes. Ya lo sabes: nos debes un libro! Besazos

۞ Le chevalier mystérieux ۞ dijo...

Tienes espiritu barroco????

Yo también!!!Pero en vez de tejer, pinto!!

Tienes don de letras, me ha gustado mucho entrar en tu blog ;)

Un abrazo muy fuerte !!!

Inés dijo...

Laura, lo de la telepatía va a ser verdad!! Yo no tengo ni idea de tejer pero siento exactamente lo mismo que tú cuando cojo mis labores de punto de cruz :D

Tengo pendientes unos trabajitos para los embarazos que me rodean (literalmente) a ver si me pongo y cuando haya algo que enseñar, fotitos y al blog.

Como siempre, un auténtico placer leerte!

Adijirja dijo...

Vaya... excelente... me dejas sin palabras... no se puede añadir nada a lo descrito...
Gracias,

Nanete dijo...

P.D. me acabo de dar cuenta de que te dije que te seguía y te añadía a mi lista de blogs y no lo hice, bueno pues nada solo decirte que ya está solucionado :)

BLOGUEROS CON EL PAPA dijo...

Hola Laurita, te invitamos a seguirnos y a participar en el proyecto de unirnos los blogueros para apoyar la labor del Santo Padre, anímate.

Saludos, enhorabuena por tu blog.

BLOGUEROS CON EL PAPA dijo...

Estás invitada tú y cualquiera que apoye al Papa, por si leen tus amigos, lo que pretendemos es unirnos todos. Gracias.

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Hace tiempo que no tejo pero mi madre teje cosas muy bonitas y prácticas para todos. Tú has expresado muy bien lo que es: "es crear y, también es multiplicar lo que han creado otros" " es un arte"

Besos

Laurix dijo...

Un post precioso, para un blog maravilloso en el que se mezclan literatura y labores. ¿Se puede pedir algo más?

Luis y Mª Jesús dijo...

¡Me identifico totalmente!.
Creo que he pasado de la afición al vicio. Tengo labor de agujas para las tertulias y de ganchillo para el bolso, por si hay que esperar.
Estos últimos días se me ha ocurrido hacer unas gargantillas de ganchillo uniendo cadenas con sobras de hilos de seda que tenía. Han quedado tan bonitas que me han pedido mis hijas y mis hijos para regalar a sus novias/amigas y creo que tengo tendinitis en la unión del dedo gordo con la mano. Afortunadamente ya no tienen más cadena y tardarán en recibir.
Todos tenemos una vena creativa que necesita plasmarse, tu lo haces maravillosamente con las agujas y con la pluma/teclado.
Un besazo

Maria Jesus dijo...

Mi madre es una auténtica artista con las agujas. Yo tengo intención de aprender, sólo se hacer punto del derecho y del revés

Un beso

SOMMER dijo...

Ofú que caló....
Si acaso en invierno te pido una bufandita... ¿hace?

LEONORCITA dijo...

A mi me encanta tejer e ir viendo como mi creación va aumentanto, pero hija mía, tal como lo relatas tú, es un EXTASIS.

Besos.....Leonorcita

Adolfo Payés dijo...

Me quedo por tu espacio, mi primera visita y ya te sigo y te enlazo, n mi blog de poemas.. para poder visitarte con mucho mas frecuencia...




Un abrazo
Saludos fraternos.

Delirios de Muñekita CaT dijo...

Hola,

Estimado blogger, visité tu blog y está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs.

Y por mi parte te pediría un enlace hacia mi web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

Espero tu Respuesta a munekitacat@gmail.com

besos

Catherine Mejia