La última palabra


Nueve de marzo.

Tres años ya...

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El sol me cegaba a través de los cristales del coche. Llegamos rápidamente al hospital, con varias radiografías bajo el brazo y el semblante propio de quien no espera buenas noticias.

Nos hicieron esperar, a pesar de en el informe médico estaba escrito con mayúsculas URGENTE.

Podía ser neumonía, pero no estaba claro. Podía ser que hubiera algo raro en el pulmón, pero no estaba claro. Un análisis de sangre y otras placas. Esperar de nuevo. Más radiografías. Todavía otra más porque parecía que no había salido bien la anterior... caras de preocupación. La radiografía salía igual. No se localizaban obstrucciones en la máquina. Lo que estaban intentando descartar que estuviera tenía todo el aspecto de estar, así que... otra vez a esperar.

Y una nueva llamada, la definitiva.

Un médico joven, que al verme la primera vez se había mostrado escéptico con la carta que le puse ante sus ojos, ahora rehuía mi mirada interrogante. Revisó varios papeles que tenía sobre la mesa. Finalmente, levantó la vista y me miró.

Esa noche dormí en la habitación 346. Mi madre ya había dejado de llorar. Antonio y mi padre habían salido al pasillo, y yo sabía que trataban de escamotearme, aunque sólo fuera por esa noche, la realidad que se iría materializando a lo largo de los días, a través de pruebas, pinchazos, cambios de medicación revueltos con trazas de incertidumbre.

Dos semanas después pronunciaron aquella palabra. Y luego, otras más.

Linfoma.

Hodgkin, no Hodgkin.

Quimioterapia.

Radioterapia.

Hospital, mucho hospital.

Un día como hoy, diez de marzo, desperté casi sin saber dónde estaba, hasta que el peso de la realidad, empujada por esas palabras que yo aún desconocía, cayó sobre mí y sobre todos los que estaban conmigo.

Hoy he despertado, he ido a trabajar, he comprado en el supermercado, he visitado a mis padres, he preparado la comida, he terminado de tejer una prenda, he recogido la ropa del tendedero, y ahora estoy aquí, escribiendo, en el ordenador.

Gracias por igual a Dios y a los médicos, a todos los que me acompañaron y a los que siguen acompañándome, pude pronunciar la última palabra.

Muchos compañeros de enfermedad no pudieron decir lo mismo. Enmudecieron. Al preguntar por ellos, sólo quedaba una cama vacía.

Hemos quedado pocos, pocos que, después de tantas palabras, lo resumamos todo en una sola.

VIDA.

24 comentarios:

∫эЅšψ dijo...

Qué duro! Y qué nudo en la garganta. No es agradable recordar, pero a veces viene viene bien para aprender a valorar, no?

Un besitooo!!!

Inés dijo...

Con lágrimas en los ojos te digo: luchadora!

Yo estoy en pleno ajetreo de hospital-quimio-casa-hospital... pero yo de acompañante de mi madre, y algo me suena de lo que cuentas.

un besazo enorme guapísima!

Juan Luis G. dijo...

Laurita me has dejado sin palabras. Ya sabía tu lucha de otros posts, pero leerlo como lo has vuelto a recordar me ha puesto el corazón en un puño.

Un abrazo y felicidades por ser tan fuerte.

Laurix dijo...

Hoy casi lloro al leerte. Mi madre pasó por ello, dos veces, y aun me duele pensar en lo que pudo haber pasado. Por suerte, ella como tú también luchó, y vivió.
Me alegro mucho de que hayas luchado tanto. Enhorabuena.
Un beso.

maria jesus dijo...

Si que eres valiente y luchadora. Demos gracias por tu vida, que vives tan intensamente, al menos desde que te conozco, y mira todo lo que tienes por delante, que lo que queda detrás, como diria mi padre, ya es historia.

Un beso fuerte, amiga especial

Miranfú dijo...

Como dicen los demás, eres una luchadora y la experiencia tan dura que te ha tocado vivir te ha hecho todavía más fuerte. No me puedo imaginar lo duro que tiene que ser pasar por una enfermedad tan devastadora, pero ¡tú has salido vencedora!

Besos

fifilota dijo...

Muchas gracias por la entrada... Creo que está llena de esperanza y valentía!! ¡¡¡Como tú!!! Un abrazo enorme

violetazul dijo...

Celebro contigo seguir leyéndote, un grandísimo placer..
Y celebro contigo que seas tan valiente y luchadora!
Muchos besos guapa!!!

Luisilla dijo...

Eres una superviviente, lo sabes, verdad? Solo se puede escribir así cuando se ha sufrido. No dejes nunca de luchar. Muchos besos preciosa.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Vida, pero con derecho a ser persona.

Saludos y un abrazo enorme.

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Felicidades por la Vida que disfrutas y que enriqueces contando tan dura experiencia con valentía, dando fe de tu grandeza.

Besos
Teresa

Anónimo dijo...

No se que decirte,me has dejado sin palabras.Lo unico que se me ocurre es darte las gracias por haberte cruzado en mi camino.Eres una gran luchadora y mereces lo mejor.Felicidades.Un beso enorme.
Mari Cruz

Anónimo dijo...

Me he acordado de ti en estos días, no estaba segura de la fecha, pero así es... Laura cumple 3 añitos!!!! y contigo los cumplimos todos. Un beso muy muy fuerte y otro a repartir entre Antonio y tus padres.
Eva

Cris dijo...

Eres muy fuerte.
Muchos besos.

Edelia dijo...

Madre mía! me has dejado de piedra! Qué poco valoramos lo que tenemos, verdad? Bueno, tú ya no. Gracias por recordarnos lo importante.

Nicolás dijo...

Querida Laurita:
Animo, tenemos que vencer al bicho.
Yo tengo lo mismo, linfoma tipo B
Según los médicos va todo bien, pero sigo recibiendo tratamiento, una proteína molecular, el último descubrimiento.
No es que no me fíe de los médicos, pero yo estoy encomendando mi curación a Don Alvaro, te recomiendo hacer lo mismo.
Estamos en manos de Dios y no nos tiene que preocupar nada, viviremos lo que Dios quiera. Fin de la meditación.
Saludos a tu marido. Dile que te de dos besos de mi parte.
Nicolás
PD Comentame que te parece mi blog

maria jesus dijo...

Reina, ultimamente estas como el Guadiana, apareces y desapareces.

Un beso

Pepe dijo...

Los que hemos tenido esta enfermedad en casa, en la familia más directa, te entendemos perfectamente. En mi caso, un hermano con 15 años, una LLA, 3 años de sufrimiento, y el final. Después, bastantes años después, mi madre, un tumor en un riñón y extirpación del mismo. Menos mal que ella todavía sigue dando guerra, y mucha. Los demás, los que no son de "casa", familiares y amigos más lejanos, casi incontables. Pero hay gente que no logra sobrevivir y gente que sí. Disfruta de esta segunda oportunidad que te da la vida y enhorabuena. Besos.

Luis y Mª Jesús dijo...

leyendo estas cosas... los problemillas propios parecen bobadas

ABALORIOS dijo...

Hola: es increíble lo que sucede en este mundo de los blogs. Uno empieza a ingresar en uno, después mira un hipervínculo y hay millones. El tuyo está muy bueno, veré los otros. Soy periodista y escritora de San Luis, Argentina. Te invito a vos y tus amigos a ingresar para leer no solo poemas, sino temas puntuales de mi tierra. Gracias. Un beso. María Evelia

http://argentinayamerica.blogspot.com
http://abaloriospoeticos.blogspot.com
htto://arteliteraturayperiodismoensanluis.blogspot.com

ABALORIOS dijo...

Laurita: Yo de nuevo. Sabes que? Creo que me salvas la vida. Tengo problemas de salud que no atiendo y siempre lo urgente de mi trabajo y familia, al igual que el entorno, desplazan mi ida al médico. Gracias y...consigue agua bendita de la Vírgen de Lourdes. Se de milagros increíbles. Yo espero me la traigan. La fe mueve montañas. Animo! Quiero conocer España y conocerte. Después te comento como me fue y...GRACIAS!!!
María Evelia

Anónimo dijo...

Te echamos de menos...

ana dijo...

siento un escalofrio al pensar en ti, no te leo desde hace tiempo, desde la última vez...¿dónde estas?

Adijirja dijo...

Sería pecado, después de todo lo que has pasado, no disfrutar de cada instante...
Un abrazo,